Universo marzo-abril 2025

5 MARZO-ABRIL 2025 ASTRO PUBLISHING tacó el director general de ESO, Xa- vier Barcons. «Las emisiones de polvo durante la construcción, el au- mento de la turbulencia atmosférica y, especialmente, la contaminación lumínica, tendrán un impacto irrepa- rable en las capacidades de observa- ción astronómica, que hasta ahora han atraído inversiones multimillo- narias por parte de los gobiernos de los Estados Miembros de ESO» . El proyecto abarca un complejo in- dustrial de más de 3000 hectáreas, que es casi del tamaño de una ciu- dad, distrito o comuna como Valpa- raíso (Chile) o Garching, cerca de Múnich (Alemania). Incluye la cons- trucción de un puerto, plantas de producción de amoníaco e hidró- geno y miles de unidades de gene- ración de electricidad cerca de Pa- ranal. Gracias a su estabilidad atmosférica y a la ausencia de contaminación lu- mínica, el desierto de Atacama es un laboratorio natural único para la in- vestigación astronómica. Estos atri- butos son esenciales para proyectos científicos que pretenden abordar cuestiones fundamentales, como el origen y la evolución del universo o la búsqueda de vida y la habitabili- dad de otros planetas. «Chile, y en particular Paranal, es un lugar verdaderamente especial para la astronomía: sus cielos oscuros son un patrimonio natural que tras- ciende sus fronteras y beneficia a toda la humanidad» , afirma Itziar de Gregorio, representante de ESO en Chile. «Es crucial considerar ubica- ciones alternativas para este mega- proyecto que no pongan en peligro uno de los tesoros astronómicos más importantes del mundo» . La reubicación de este proyecto sigue siendo la única forma efectiva de evitar daños irreversibles a los cielos únicos de Paranal. Esta me- dida no solo salvaguardará el futuro de la astronomía, sino que también preservará uno de los últimos cielos oscuros verdaderamente prístinos de la Tierra. UNIVERSO L os cielos oscuros del Observatorio Para- nal de ESO, hogar del Very Large Telescope (VLT) de ESO, ofrecen unas vistas tan impresionantes, tan claras y tan llenas de es- trellas que casi parece que podrían tocarse. De pie, en lo alto de una plata- forma en VLT, el fotógrafo embajador de ESO, Petr Horálek, parece alcanzar un objeto destacado del cielo. Podemos suponer que este cuerpo brillante, como muchos otros en el cielo, es una estrella, pero en realidad es un planeta en nuestro Sistema Solar: el gigante gaseoso Júpi- ter. [ESO/P. Horálek] !

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